Remedios caseros para el herpes genital femenino

Muchas son las razones por las que puede brotar el herpes en tus genitales, pero para ello están los remedios caseros para el herpes genital, con lo que no importará que haya activado el brote de este virus en tu cuerpo, podrás aliviarte pronto y dejar de preocuparte por esas dolorosas ampollas que doblegan hasta al más valiente.

Ten en cuenta que tu cuerpo responderá muy bien a estos remedios si los aplicas de forma cuidadosa, y más importante aún es que evites propagarte tú misma el virus, lavándote bien las manos después de cada aplicación. Así evitarás también que contagies a otra persona que conviva contigo.

Remedios caseros para el herpes genital femenino

Antes de darte los remedios que puedes aplicarte externamente, voy a hablarte de tres componentes que pueden afectar positiva o negativamente tu cuerpo si estás padeciendo de herpes genital.

remedios caseros para el herpes genital femenino

Lisina

La lisina es un aminoácido que el cuerpo necesita para reconstruir y reparar tejidos. Es un aminoácido esencial, lo que quiere decir que debes consumirlo sí o sí porque el cuerpo humano no puede fabricarlo. Muchas proteínas requieren lisina para ser construidas y, a la vez, para servir en la reconstrucción de nuevos tejidos. Toda la piel dañada que te puede dejar el herpes genital necesitará de estas proteínas y, estás, de este aminoácido.

Lo mejor es que consigas un suplemento de lisina y lo tomes según las indicaciones, teniendo en cuenta la cantidad necesaria de lisina que tu cuerpo requiere.

Arginina

La arginina es también un aminoácido que, a diferencia de la lisina, no permite que te cures tan rápido del herpes como sí ocurre con la lisina. Se sabe que este aminoácido dificulta la curación natural del herpes y que, incluso, puede provocar los brotes de este tanto en los genitales como en cualquier otra parte del cuerpo.

Casi todas las fuentes de lisina contienen arginina, y por eso es mejor que consumas este primer aminoácido por medio de un suplemento, pues así evitarás que la arginina te afecte negativamente.

Resveratrol

El resveratrol lo puedes encontrar en las uvas y en cualquier bebida que se fabrique con estas frutas, como los vinos tintos, por ejemplo. Consumir uvas te permitirá acelerar la curación del herpes, pues varios estudios han demostrado que el resveratrol ayuda mucho a tratar este problema tanto si se trata de herpes genital o cualquier otro tipo de herpes.

Si bien el vino tinto contiene resveratrol, evita consumirlo, puesto que también contiene alcohol, sustancia nada recomendada si quieres curarte rápido del herpes genital.

Limón

limón para curar el herpes labialEste primer remedio para el herpes genital es muy efectivo aunque arda mucho. Se trata de aplicar limón en las ampollas. Específicamente, debes empaparte las ampollas del herpes con jugo de limón de manera cuidadosa. Para ello corta un limón por la mitad y extráele el jugo, luego viértelo en un recipiente pequeño.

Emplea un trocito de algodón por cada aplicación que hagas, de modo que no vuelvas a empapar el trocito que ya estuvo en contacto con las ampollas. Usando un gotero puedes evitar la fricción y gastar algodón, usa cualquiera de las dos opciones que tengas a la mano, asegurándote siempre de que estén limpias.

Hielo

hielo como remedio para curar el herpesDespués del gran ardor que te provocará el limón, puedes aplicarte hielo y así matarás dos pájaros de un solo tiro. Por un lado, estarás disminuyendo el dolor que provocan las ampollas, y por el otro lograrás que el virus del herpes se detenga gracias al cambio brusco de temperatura que te provocará el contacto con el hielo. Este remedio también lo puedes sustituir por compresas frías, lo que esté a tu alcance te servirá.

Ten en cuenta que solo debes aplicarte este remedio por unos pocos minutos, quizá de 4 a 5 minutos, puesto la piel de la zona genital es bastante sensible y puede dañarse por una exposición muy prolongada al frío, cosa que empeoraría todo aún más.

Té negro

Para seguir atacando al virus, emplea sobre las ampollas una infusión de té negro que esté a temperatura ambiente. Puedes aplicártela de igual manera que el remedio de limón. No se trata de algo complicado, pero sí es muy efectivo para lograr que el virus deje de tener actividad por completo. Te recomiendo que te lo apliques unas dos o tres veces al día.

Baño con sal de Epsom

Consigue un sobre de sal de Epsom, luego vacíalo en una bañera llena con agua tibia y, después, sumerge tu tren inferior en ella a fin de que tu zona genital quede expuesta al agua con sal de Epsom. Revuelve bien el agua para que dichas sales se disuelvan bien.

Este remedio te servirá para comenzar a secar las ampollas. Deberás permanecer unos 15 minutos dentro de la bañera. Después podrás secarte usando un secador de pelo sin calor o un ventilador.

Bicarbonato de sodio

Para terminar de secar las ampollas con estos remedios caseros para el herpes genital femenino, espolvorea sobre estas un poco de bicarbonato de sodio, el cual absorberá gran parte de la humedad que les quede.

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